…en el pecho son las que llevo sintiendo desde hace tiempo. Todas ellas realizadas por la misma persona, cada vez con un cuchillo nuevo, diferente, de esos de usar y tirar, de esos a los que estaba acostumbrada antes, de esos cuyo dominio ejecuta a la perfección desde hace tanto tiempo, de esos que, sólo con imaginármelos, me desgarran el pecho, el corazón y el alma aun desde la distancia.
Yo, sin embargo, sigo inmóvil. Poseo mi propio cuchillo pero me veo incapaz de usarlo para herir, cuando realmente sería usarlo para defenderme. Quizás deba vaciar mi mente de todo aquello que la recuerda y comenzar a sobrevivir nuevamente en esta jungla de navajas.
Grief… « La belleza del caos… dicho:
on 14 noviembre, 2011 at 12:56 am
[...] my mind after reading the message in which she gloats over her new dagger. So many previous painful stabs just to finally finnish me off and drag me to the hollow. Is this what I really [...]
A cada cual, peor « La belleza del caos… dicho:
on 20 noviembre, 2011 at 6:24 am
[...] están doliendo, y mucho, cada vez más todas y cada una de esas puñaladas que recibo. Antes venían sólo a través de la intuición, del sentimiento, de la percepción, de [...]
Siempre igual « Tercera persona masculino singular dicho:
on 12 febrero, 2012 at 2:58 am
[...] sola a su piso agarrándose el pecho izquierdo con la mano derecha, sepa que la causa es una nueva puñalada sentida, no consentida, y tampoco celebrada por él. Compártelo:TwitterFacebookMe gusta:Me [...]