…simultáneos, relacionados, aunque no encadenados entre ellos y, por extraño que suene, desencadenados unos por otros, formando una sucesión de pensamientos que rondan mi cabeza y mi corazón haciendo que el único horizonte posible que ven mis ojos sea el que define la línea del mar juntándose con el cielo allá donde mis brazos no llegan…aún.
Advertisement
Fin del caos… « La belleza del caos… dicho:
on 1 enero, 2012 at 12:05 am
[...] como exhalaba mi último aliento moribundo mientras mis brazos se estiraban agónicamente hacia ese horizonte buscado donde el cielo se juntaba con el mar, no puedo hacer más que buscar un sitio totalmente nuevo y [...]